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miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Cómo hemos llegado a desconectarnos de lo que sienten l@s bebés y l@s niñ@s?

En algunas ocasiones, cuando me conecto a las redes sociales, siento una punzada en el estómago. Es un pinchacito corto, rápido, pero muy potente. 

En esas situaciones me pregunto cuándo nos desconectamos de las emociones de los demás, especialmente de las de los niños

Son varias las ocasiones que veo algún meme o vídeo en el que aparece el sufrimiento de un niño como objeto de gracia, risa, burla... de los adultos que lo comparten y comentan. Imágenes que aparecen con reproducciones de más de mil personas y cientos de interacciones, como muy poco.

martes, 1 de agosto de 2017

Cuando la motivación se transforma en inspiración

Durante muchos años motivé; se puede decir que casi toda mi vida he estado motivando. 

Desde fuera, motivaba a niños, jóvenes y adultos, para realizar cosas que les costaba, con las que realmente no se sentían cómodos y a las que tampoco veían utilidad en sus vidas. "¡Tú puedes hacerlo!" "¡Ya verás que si aguantas todo el esfuerzo merecerá la pena!". Creo que en ninguna de las ocasiones me planteé si tenía sentido o no hacer lo que estaba haciendo. 

Motivaba porque si no lo hacía no estaría actuando como una buena hermana mayor, ni como una buena hija, ni como una buena compañera, y tampoco como una buena profesional. Es curioso... mi motivación para hacerlo también estaba fuera de mi, mi motivación era hacer o ser cómo otros pensaban que sería correcto y buscar su aprobación finalmente.

miércoles, 22 de julio de 2015

Ahora toca nadar


Así se llama esta entrada porque es ahora cuando ha decidido hacerlo, no antes ni después, ahora toca porque él ha decidido que toca. 

jueves, 30 de abril de 2015

Quiero ser sensible

Durante toda mi vida me consideré una persona extremadamente sensible; sentía y vivía cada situación intensamente, como si el mundo se acabara en ese momento. 

Cuando sufría, lo más profundo de mis entrañas se removía y daba paso a un torbellino de sensaciones y reacciones que en muchas ocasiones derivaba en daño, sobre todo para mi. 

martes, 27 de enero de 2015

Eres movimiento

Me costó mucho entenderte, comprenderte, y por qué no decirlo... Aceptarte. No a ti, ni a tu esencia, sino al modo de hacerte presente, de mostrarte a los demás. 

Hoy entendí, durante la mañana, que eres más igual a mi de lo que había imaginado y observado. Después de unos escasos minutos entendí que te mueve la curiosidad, que te mueves porque eres movimiento, porque viéndome en ti no recuerdo un día en el que haya pasado horas tirada en el sillón... O si... Pero sin dejar de mover mis manos y mis pies al compás de mi pensamiento. Y tú que me sirves de espejo, de pronto te puedo ver. 

Te subes y te bajas, por cada rincón, da igual que haya sido diseñado para otra cosa, tú le das la utilidad que necesitas y te vuelves a mover. Con tus manos le muestras a tu maestra que dibujas las letras en el aire... Sí, sé que eso se trabaja en alguna pedagogía alternativa, pero tu lo has hecho bajo el impulso que con tus 3 añitos te ha llevado a mover la mano en ese sentido... Nadie te lo ha mostrado, has conectado cos eso porque eres movimiento y el movimiento te lleva a descubrir de ese modo. 
Esta mañana has dibujado letras en la arena, montañas heladas con rotulador en un papel, recortado dibujos de muñecos de nieve, trazado laberintos con rotulador en ese libro tan chulo de tu acompañante, has hecho puzzles de geometría, analizado las letras de los nombres de tus amigos y buscado las similitudes... Has visto un mapa y buscado Gran Canaria, y Montaña los Vélez porque querías ver "en que lugar de la tierra está tu casa". Pediste que te leyera un cuento sobre la nieve... Y culminaste con Frozen... Que viene a estar dentro del proyecto que tu escuela tiene diseñado para esta semana... Y todo en menos de una hora... Entendí que aprendes en movimiento: te pones de pie, buscas, indagas, saltas mientras colocas dos piezas de un puzzle, y muy concentrado recoges de la mesa los granos de arena que se han salido de la bandeja en la que hiciste las letras. 

Hoy me di cuenta que cuando estabas gestándote en mi interior me estabas contando que eras así... Movimiento... Y yo no me había enterado... ¡Menos mal que mi inconsciente registró la información y hoy estamos dónde estamos! O quizás sí te escuche, sí nos comunicamos... Sólo que desconocía por completo que ese ser que eres, esa esencia que habita en ti, se manifiesta de este modo... Y sobre todo creo que en el fondo no me había quitado las gafas que filtran lo esencial de la vida y simplemente no me había permitido disfrutarlo. 

Gracias bichito mío... Gracias por luchar para quedarte y hoy estar aquí con nosotros disfrutándonos. Te acepto, te quiero y por si fuera poco... Te admiro. 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Formación como ACOMPAÑANTE

Como algun@s de ustedes saben, he estado metida de lleno en un proyecto fascinante, lleno de vida, cambiante y precioso: la creación y puesta en marcha de la Asociación Socioeducativa Agua de La Cantonera.

Está suponiendo una revolución interna más allá de lo que había supuesto e imaginado, una revolución que acaba tornando en creatividad, ganas de hacer, compartir y seguir creciendo... todo ello junto a mis hijos.

Dentro de toda la actividad que se ha ido generando, les presento un programa formativo que hemos elaborado pensando cada detalle para aquellas personas que acompañan, en el ámbito que sea, con niños o mayores... para quienes comparten su tiempo personal o profesional con otras personas. Así que tanto si eres madre, padre, abuelo, abuela, educador, educadora, maestro, maestra, orientador, orientadora... y te apetece conocer un modo de acompañar a las personas en las que ellas mismas puedan ir eligiendo su camino, respetando sus decisiones y necesidades, puede que te interese este programa.

Te dejo el enlace directo a la información y dossier; ¡quedan pocas plazas!

Formación ACOMPAÑAR, UN CAMINO HACIA EL CRECIMIENTO PERSONAL

martes, 1 de enero de 2013

2013... ¡Bienvenido!

Ha terminado el 2012... Un año lleno de cambios, un punto de inflexión en mi vida, en el que la palabra crecer cada día cobraba más significado, y la felicidad dejaba de ser una meta para convertirse en el camino.... Jugar y Crecer Feliz nació en este momento tan importante de mi vida, en mi reinvención, mi renacer... Y para mi es un proyecto vivo, latente, de amor hacia mi propio camino de crecimiento junto a mis hijos y familia, y por ello una ventanita para transmitir todo ese aprendizaje a quienes quieran compartirlo conmigo.

Comenzó siendo una cosa... Se fue transformando y buscando un hueco entre otras, encontró gente muy linda que le acompañó y le ayudo a transformarse, y ahora en este 2013 que recién comienza ha decidido convertirse en otra... Y madurar.

Gracias a cada una de las familias que tanto en la distancia como con su presencia han confiado en lo que, hecho desde el corazón, podía aportarles... De cada uno se ha impregnado este proyecto, GRACIAS desde lo más hondo de mi alma, porque mi crecimiento también ha venido de la mano de ustedes.

Ahora Jugar y Crecer Feliz vuelve a ser lo que era: un proyecto personal con el que contar y aportar mi visión del acompañamiento a nuestros peques en su propio crecimiento, y como ese proceso puede ser a su vez el que despierte el tuyo propio, tu crecimiento... Donde el juego, el amor, el respeto y la felicidad... Sean los pilares.

Este 2013 viene muy fuerte y lleno de ilusión para un gran proyecto profesional... Pero ésta seguirá siendo la ventanita dónde mi alma compartirá con ustedes.

Un abrazo enorme y que este 2013 venga repleto de oportunidades para jugar y seguir creciendo felices.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cosas del verano...


Llevo casi dos meses sin escribir nada, y no porque no tenga cosas que contar, al contrario, sino porque me he dedicado a la gratificante tarea de Crecer Feliz junto a mis hijos... 

En una entrada anterior comentaba sobre dejar salir nuestr@ niñ@ intern@ y permitirle que también jugara y creciera, pero no sabía hasta que punto podía ser tan importante ese detalle. Tomé conciencia hace unas semanas que era una necesidad para mi ofrecerle a mi niña interna la posibilidad de participar en mi vida, que jugara, que cantara, que bailara... Junto a mis hijos, de la mano... Pero también que llorara, que sacara sus miedos, que manifestara sus inquietudes y que mostrara sus "heridas"... Todo ello para que pudiera sanarse y crecer feliz... Porque sólo de esa manera, dejando crecer a mi niña y sintiendo esa armonía, podría conectar de manera sincera con mis ángeles (como me gusta llamar a Juan y a Pablo). Y, ¡Vaya si ha funcionado!. Ni siquiera se cómo explicarlo porque es una sensación que te invade por dentro que hace que puedas mirar en clave positiva, que te cargues de una paciencia casi infinita (esa que pensabas no ibas a poder tener en la vida), que no pierdas la perspectiva de tu papel como madre, que no te hundas en los errores y que los valores como oportunidades, quitarte el lastre de una imagen que quieres proyectar y simplemente fluir y permitirte ser tu misma... Y mirar hacia atrás con una sonrisa en los labios y la mente y el cuerpo en paz...

Me adentré en este crecimiento de manera consciente hace algunos meses, pero realmente considero que en estas semanas es cuando he dado pasos de gigante, y no puedo más que sentirme muy feliz y privilegiada. Evidentemente sigo creciendo... Lo hacemos durante toda la vida, pero desde lo más profundo de mi corazón siento que ha habido un antes y un después, que si antes el amor invadía mi cuerpo, ahora soy más afortunada porque tengo más herramientas para conectar conmigo misma y con mis niños, respetarme y respetarlos, quererlos y quererme.

Habrán lectores que se sientan identificados  con estas líneas, otros que lo vean como un rollo místico que vete tú a saber qué tiene que ver con jugar con tus hijos, que al fin y al cabo es de lo que va este blog, ¿No?. No pretendo que lo entiendan, pero es verdad que me moría de ganas por compartirlo porque realmente creo que tiene TODO que ver... Bueno, y para decirles que esta es la base por la que regreso con las pilas cargadas, con energías renovadas y con el entusiasmo de compartir con quien le apetezca la aventura de ver crecer feliz a su pequeñ@... Entre risas, canciones, cuentos y sobre todo, jugando.

lunes, 9 de julio de 2012

Jugar con nuestro/a peque ¿nos ayuda a crecer?.

Esta semana ha sido muy importante para mi por muchas circunstancias personales y profesionales, y cada día he intentado crecer un poquito más... pero tengo la sensación de haber dado un "estirón", un paso más, un salto de madurez...

Gran parte de esa sensación ha venido dada por las experiencias compartidas esta semana con las familias que asisten a los talleres: en este caso todas madres con ganas de dedicar tiempo de calidad a sus niños, de entenderlos, de saber descifrar qué les gusta y poder ofrecerles lo que demandan. Mamás con ganas de ver crecer felices a sus hijos, pero también con la ilusión de crecer ellas junto a ellos, de aprender, de disfrutar... y eso me ha llenado el alma. ¡Son unas mamis muy lindas y grandes!... las admiro a todas.

Jugar es importante para el niño/a, para su desarrollo físico, psíquico y emocional... pero también para nosotros. Nos gusta conectar con nuestros hijos, sentirnos importantes para ellos y hacerles sentir que también ellos son importantes para nosotros, buscamos la manera de alimentar ese amor que existe en la familia, de generar situaciones divertidas y desinhibidas y ofrecer lo más puro de nosotros... y ahí es dónde aparece el juego. El juego nos ofrece esa mirada limpia, esa hoja en blanco en la que todo es posible, todas las historias y los personajes. Es en el juego dónde las emociones no tiene límites, dónde un elefante puede jugar al fútbol o una barco volar... dónde podemos reinventarnos y descubrir cómo crecer junto a ellos. Muchas veces he hablado de observar a los niños/as, de estar atentos a sus llamadas y descubrir sus intereses, pero... ¿nos observamos a nosotros? ¿qué actitud tomamos ante y durante el juego? ¿sale el/la niño/a que llevamos dentro y que seguimos siendo?

Hablando con esas grandes mamis, descubría esos límites que nosotros mismos nos ponemos... me sorprendió un comentario que hizo una de ellas (a la que por cierto tengo mucho cariño... V.): "es que yo siempre he sido muy correcta, siempre he guardado las formas... y me cuesta sacar esa niña y sobre todo delante de la gente"... pero sus ojos iluminados mientras miraba a T. riéndose con mamá pata... delataron a esa niña... a esa mami llena de amor, de ganas de estar con su peque y compartir tiempo, vivencias, sonrisas, canciones... esa mami con la ilusión de crecer junto a su bebé.

Y ¿cuál es la clave? ¿qué podemos hacer? de momento, para empezar y como digo coloquialmente... "¡soltarnos la peluca!", sentarnos a su lado, poner "el culo" en el suelo y nuestros ojos a la altura de los de ellos y... ¡fluir!... saldrá ese niño/a interior que también quiere crecer, que ha encontrado un nuevo compañero de viaje a modo de hijo/a del que cogerse de la mano y aprender, con quién vivir aventuras y explorar nuevos caminos. Y por supuesto, no te olvides de escucharle y observarle para que también él/ella pueda crecer.