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sábado, 18 de marzo de 2017

¿Qué nos estamos haciendo como especie?

Mañana será mi último día de baja por maternidad. Lucas tendrá 3 meses y 19 días.

Lleva una semana con laringitis, pegado aún más a mi piel, a mis pechos, a mis brazos, a mi latido.

miércoles, 20 de junio de 2012

Actividades de verano

Estas son las actividades que con mucha ilusión hemos organizado para el verano 

Queremos acercar un poco más el trabajo y los servicios que desde Jugar y Crecer feliz se ofrecen y compartir en familia un rato agradable de juego y mucha diversión.

Reserva tu plaza llamando al 619 164 067 o en jugarycrecerfeliz@gmail.com ¡son limitadas!

La información más detallada acerca de los talleres la puedes encontrar aquí, y sobre el lugar en el que se van a realizar aquí.

viernes, 4 de mayo de 2012

Cómo hacer un móvil casero personalizado

Durante el embarazo de Juan y su primer año de vida busqué y leí mucho sobre manualidades y juguetes caseros para bebés, pero al final no llevé casi ninguno a la práctica entre los horarios de trabajo, las complicaciones del embarazo de Pablo, etc. Pero, para el pequeñín de la casa si pude hacer esté simpático móvil casero.

En un primer momento la utilidad era más bien la de ir estimulando su agudeza visual, pero quería algo personalizado con lo que se sintiera cómodo y que le llamara la atención por si mismo.
A los bebés con muy poco tiempo de edad les interesa mucho las caras, se fijan en ellas y van descubriendo sus detalles, así que... ¡nada mejor que las caras de la familia!. Por otra parte también era interesante que fueran las nuestras porque le ofrece seguridad: son las mismas caras que tiene ante sí desde que abre los ojitos hasta que los vuelve a cerrar, las que le hacen carantoñas, las que él mira buscando consuelo... Y finalmente, para que también las fuera reconociendo mientras le nombrábamos a quién correspondía cada una.

Si por ejemplo yo me tenía que duchar (una necesidad imperiosa después de un largo día de ajetreo, buches, y otros quehaceres con mi prole) y su yeya o papi se quedaban con él, mirar las caras de ese juguete le relajaba muchísimo cuando estaba nervioso... y por lo que ellos dicen especialmente la mía y la de su hermano.

Cuando empezamos a tener episodios de llanto en el coche, en los que , para un trayecto que habitualmente en veinticinco minutos estaría hecho, tardábamos hasta dos horas con cinco o seis paradas, se nos ocurrió colocarlo en la sillita del coche y la cosa mejoró bastante... yo seguía sentada junto a él dándole mi manita, acariciándolo y mostrándole mi rostro (también besándole y cantándole), pero le resultaba atractivo el artilugio y se centraba en él. He de decir que no era milagroso, porque ya sabemos que un bebé llora para comunicarse y no siempre se va a calmar de la misma forma (a veces hambre, a veces sueño, incomodidad), pero sí es cierto que se relajaba mirándolo y pasamos a tener menos paradas y en alguna ocasión pudimos hacer el recorrido completo.

Ahora lo utilizo para que vaya reconociendo los nombres de cada uno e identifique las caras. Le encanta porque lo puede coger, chupetear, moverlo... y se ríe muchísimo.

Los materiales que utilicé:

  • Un palo chino (se consigue en supermercados o bazares)
  • Cintas de raso de colores
  • Cintas o cordón blanco
  • Belcro
  • Silicona o en su defecto cola (yo prefiero la silicona)
  • Tijeras
  • Fotografías en las que coincidan el tamaño de las caras (o las puedes tratar con algún programa de retoque)
  • Papel de forrar (o plastificadora)

Pasos:

  1. Imprimir fotos, recortarlas y plastificarlas. Una vez terminadas, volver a recortar por el contorno de la cara.
  2. Pegar con silicona en la trasera de la imagen unas pequeñas tiras de cinta a modo de flequillos.
  3. Elegir el tamaño de las tiras y cortarlas, tanto las que tendrán las siluetas de la cabeza como las que servirán de agarre. 
  4. Pegar las tiras de la cabeza con silicona en un extremo al palo y en el otro extremo a la cara correspondiente. Las otras dos unirlas cada una por un extremo al extremo correspondiente del palo chino y unir las dos entre sí con un lazo por el otro extremo.
  5. Cortar unas tiras de belcro y hacer un cierre circular que nos sirva para colocarlo en varios sitios (arco de juegos, soporte de la sillita del coche, etc.). Pegar el belcro al lazito con silicona.

También podemos personalizarlo de otro modo: con colores, formas, animales... ¡con lo que queramos mostrarle al peque!.

Espero que les guste, les sea de utilidad y les inspire para crear incluso otros juguetes caseros, esto es sólo una idea de la que partir.


martes, 24 de abril de 2012

Despertando los sentidos

Durante los primeros años de vida de un ser humano, según muchos autores durante los seis primeros, nuestro cerebro está asimilando toda la información y desarrollando aquellas capacidades que en la vida adulta vamos a necesitar para "sobrevivir"... y en cada contexto cultural o tipo de sociedad destacarán unas más que otras. Por ello durante este periodo tenemos que mostrar al niñ@ estímulos que favorezcan esa apertura al mundo y garantizar, en la mayor medida en que podamos, una buena adaptación al medio que repercuta en el logro de la supervivencia. Dicho de otra manera, tenemos que ofrecer a nuestros peques la posibilidad de desenvolverse en el medio que les ha tocado vivir de manera satisfactoria.

Los sentidos aquí se convierten en los protagonistas; son ellos los que aportarán diferentes percepciones con las que el niño o niña construirá la realidad: su realidad.

Los bebés están descubriendo a cada instante y sin descanso el mundo que les rodea, implicando en esa tarea los órganos sensoriales: sus ojos, su nariz, su boca, su oído y su piel. Desde antes de nacer ya los han estado utilizando y ejercitando, y una vez han salido del vientre de su mamá tienen por delante todo un universo por explorar con ellos.

En los primeros meses del bebé lo más importe es colmarlos de afecto, alimentarlos y ofrecerles la seguridad que reclaman y necesitan, pero también acompañarlos en ese proceso de despertar los sentidos. Para quienes practican el método piel con piel y una crianza con apego utilizando fulares y demás, es mucho más sencillo ya que todos sus sentidos están constantemente siendo activados y estimulados por las sensaciones que ello produce: la voz de mamá cuando habla, el calor y el contacto con la piel, participar en la vida cotidiana pudiendo observar y escuchar en todo momento lo que sucede alrededor, teniendo al alcance múltiples objetos cotidianos de diferentes texturas, sabores, olores... ¡todo un mundo de posibilidades!. También  es importante saber que con cualquier actividad que hagamos con nuestro chiquitín estaremos activando e impulsando el desarrollo de dichos sentidos: hablar con él/ella, cantarle, masajearle, acariciarle, dejar que inspeccione los objetos que tiene a su alcance, oler los aromas de su entorno, etc.; sin olvidarnos de que no es aconsejable ni los ruidos ni olores fuertes por los daños que puedan ocasionar en los órganos correspondientes. Tampoco debemos pasar por alto los ritmos del niño y lo que demandan en cada momento y ceñirnos a jugar con ellos cuando están fresquitos y activos, ya que de lo contrario estaremos generándoles estrés.

A medida que van creciendo sería interesante seguir en la misma línea de juegos sensoriales y ampliar un poquito más en concepto y forma, ya que ellos también se van haciendo más sofisticados en sus propios juegos. En próximas entradas publicaré actividades sensoriales para diferentes tramos de edad que puedan desarrollar en diversos contextos: playa, campo, casa, parque, etc.

Es emocionante observarlos y acompañarlos en esta gran aventura... y quizás nosotros podamos redescubrir con ellos sensaciones dormidas en nuestra memoria.