Este es un cuento especial para una niña muy especial... Un encargo desde el corazón!
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sábado, 16 de marzo de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
El corazón de una Flor
A Florencia y su familia los conocí en los talleres de "Despertar los sentidos", y durante unos meses he podido verla crecer y compartir momentos mágicos con su mamá y su papá.
Ayer la puerta de su casa se abrió para invitarme a compartir su día de cumple... y el brillo de su mirada y su corazón estaban allí, alegres como siempre. Es un honor para mí estar acompañando a las familias en un día tan especial, he escrito en alguna ocasión sobre ello, especialmente si es algo pensado por y para el/la peque... Y ayer era la "fiesta de Flor".
¡Nos lo pasamos genial! Un grupo reducido de amigos y familiares de esta florecilla... Y todos participaron bailando, cantando, pintando, recortando... Disfrutando juntos.
Flor estaba pletórica, y ¡sus papis también!... El corazón de Florencia está llenito de amor de su familia y eso se siente y disfruta en el ambiente.
Gracias de nuevo por dejarme disfrutar del corazón y la alegría de Flor :)
Les dejo unas fotitos del cuento personalizado.
Ayer la puerta de su casa se abrió para invitarme a compartir su día de cumple... y el brillo de su mirada y su corazón estaban allí, alegres como siempre. Es un honor para mí estar acompañando a las familias en un día tan especial, he escrito en alguna ocasión sobre ello, especialmente si es algo pensado por y para el/la peque... Y ayer era la "fiesta de Flor".
¡Nos lo pasamos genial! Un grupo reducido de amigos y familiares de esta florecilla... Y todos participaron bailando, cantando, pintando, recortando... Disfrutando juntos.
Flor estaba pletórica, y ¡sus papis también!... El corazón de Florencia está llenito de amor de su familia y eso se siente y disfruta en el ambiente.
Gracias de nuevo por dejarme disfrutar del corazón y la alegría de Flor :)
Les dejo unas fotitos del cuento personalizado.
sábado, 26 de enero de 2013
Su historia en un cuento
Llevo tiempo rondando publicar una entrada exponiendo las valiosas cualidades que a mi juicio tienen los cuentos como herramienta para acompañar las emociones de l@s niñ@s, y no tan niños, y ésta no es esa entrada, pero sí toca una parte interesante: hacerles protagonistas de su propia aventura.
No tiene por qué ser un día señalado o una acción extraordinaria para regalarle a su imaginación y a sus oídos una historia pensada por y para ellos, en cualquier momento y hecho cotidiano existe una posibilidad de brindarles esa oportunidad. Narrar cada suceso, recrear sus conversaciones o destacar las cosas con las que más se han divertido durante la jornada es uno de los mejores cuentos antes de dormir. Reconectar con las experiencias y emociones de ese día, acompañar sus sensaciones y aprendizajes... Un grato momento.
En ocasiones podemos creernos faltos de creatividad, capacidad de narración oral, incluso con poca gracia, y con ello caer en la creencia de que por esa u otras cuestiones similares nuestro relato no será suficientemente bueno para divertirles o para emocionales... Cuándo posiblemente para ellos, el hecho de sentirse protagonista en clave de cuento en boca de su madre/padre, es el conjunto perfecto, sin más adorno ni sobrecarga, sencillo, cercano y humano... Como lo son nuestros pequeños... Como merece ser su historia.
Acompaño el texto con unas imágenes del cuento que había preparado para un peque que celebró ayer su cumpleaños y que tuvo la suerte de contar con una historia sencilla, tierna, pensada para él... Durante todo el relato no dejó de sorprenderse por cada detalle que coincidía con sus gustos, su vida, sus pasiones... Como la patineta o los bizcochos de Lomo Magullo...gracias a sus papis por dejarme inventar :)
No tiene por qué ser un día señalado o una acción extraordinaria para regalarle a su imaginación y a sus oídos una historia pensada por y para ellos, en cualquier momento y hecho cotidiano existe una posibilidad de brindarles esa oportunidad. Narrar cada suceso, recrear sus conversaciones o destacar las cosas con las que más se han divertido durante la jornada es uno de los mejores cuentos antes de dormir. Reconectar con las experiencias y emociones de ese día, acompañar sus sensaciones y aprendizajes... Un grato momento.
En ocasiones podemos creernos faltos de creatividad, capacidad de narración oral, incluso con poca gracia, y con ello caer en la creencia de que por esa u otras cuestiones similares nuestro relato no será suficientemente bueno para divertirles o para emocionales... Cuándo posiblemente para ellos, el hecho de sentirse protagonista en clave de cuento en boca de su madre/padre, es el conjunto perfecto, sin más adorno ni sobrecarga, sencillo, cercano y humano... Como lo son nuestros pequeños... Como merece ser su historia.
Acompaño el texto con unas imágenes del cuento que había preparado para un peque que celebró ayer su cumpleaños y que tuvo la suerte de contar con una historia sencilla, tierna, pensada para él... Durante todo el relato no dejó de sorprenderse por cada detalle que coincidía con sus gustos, su vida, sus pasiones... Como la patineta o los bizcochos de Lomo Magullo...gracias a sus papis por dejarme inventar :)
martes, 30 de octubre de 2012
Una anécdota por su cumpleaños
Leyendo este artículo de Bebés y más sobre el altruismo en los niños, y aprovechando que estaba dándole vueltas a una publicación sobre su primer cumpleaños, se me ocurrió que lo mejor que podía hacer era contar una anécdota:
"Su hermano juega con sus propios coches a las carreras y él quiere cogerlos y jugar con él así que decidimos adelantarle su regalo de cumpleaños para que Juan no se sintiera invadido en la paz y concentración de su juego, y para que Pablo pudiera también hacer sus propias carreras. Sus yeyos le entregan una bolsa con cinco coches nuevos al son de cumpleaños feliz mientras su hermano observa lo que poco a poco va sacando de la bolsa... Los toca, hace "brum brum", los mueve en el suelo... Pero en menos de un minuto ya Juan dice: "yo también los quiero, son míos" (sabíamos que pasaría) así que llegamos a un acuerdo en el que compartimos y podemos jugar todos. En un ratito, ya su hermano mayor se había apoderado de todos y cuando se da cuenta intenta recuperarlos... A lo que su hermano mayor responde llorando, gritando, etc. Intento ir a calmarlo y explicarle que son de Pablo, etc... Y antes de poder reaccionar Pablo le mira sonriente y le entrega uno a uno cada coche al gesto de "cógelo" con la mirada llena de brillo, le da un abrazo y un beso, se da media vuelta y empieza un juego nuevo con otras cosas... A punto de salirme la lagrimita Juan le mira y con una gran sonrisa le responde: gracias Pablo, eres mi mejor amigo!!! ... Y Pablo le mira y se echa una carcajada y Juan me mira y me dice: se ríe mamá, me quiere!"
Sin decir más por mi parte, invito a la reflexión e interpretación libre de cada uno... Para mi una gran lección.
¡Feliz cumple Pablo! Con sólo un añito y cuanto aprendemos todos cada día de ti... Muack!
martes, 17 de julio de 2012
¡Hoy es un día especial!
Hoy es un día especial
de ilusión y alegría...
hace cuatro años
¡nació Liam!
Así comenzaba el cuento personalizado del pasado jueves... realmente un día especial por todo lo que suponía para esa familia: cuatro años de la llegada de su primer hijo, cuatro años de nanas, abrazos, besos y caricias a todas horas, cuatro años de cuentos antes de dormir... y cómo no, especial para el propio protagonista:¡Liam!.
En esta fiesta no hice animación ni actividades, desplegué toda mi creatividad con los cuentos y rimas para los peques... y también para los adultos que quisieron acompañarnos. Como en las anteriores ocasiones, lo principal era centrarme en los gustos del cumpleañero y desde sus propias inquietudes ofrecer las rimas, cuentos y canciones. Estuvo el Pollo Pepe, que sin saber cómo, vino a parar desde la casa del niño a mi maleta mágica... pudo haber sido su mamá la gallina, o él que quería estar con su amiguito... nunca lo sabremos, porque como ya he dicho... mi maleta es mágica. También vino la ratita presumida, a contarnos su historia de cómo conoció a su marido el ratoncito y algunas canciones cantamos como la del botón de Martín. Uno de los momentos mágicos fue cuando su mamá contó a todos los niños uno de los cuentos favoritos de su peque: ¿A qué sabe la luna?... realmente emotivo para todos, pero especialmente para ella. Y el colofón: el cuento personalizado de Liam ¡Hoy es un día especial!. Mil fotos de todas sus hazañas, sus aventuras, sus amigos y familia, sus aficiones, sus anécdotas... acompañadas de rimas con las que contar la historia de su vida... ¡Qué cara se le quedaba cuando narraba las cosas que le habían sucedido! esa cara de sorpresa como pensando... ¿y tú cómo sabes todo esto?.
Realmente un día especial... ¡Felicidades Liam!
de ilusión y alegría...
hace cuatro años
¡nació Liam!
Así comenzaba el cuento personalizado del pasado jueves... realmente un día especial por todo lo que suponía para esa familia: cuatro años de la llegada de su primer hijo, cuatro años de nanas, abrazos, besos y caricias a todas horas, cuatro años de cuentos antes de dormir... y cómo no, especial para el propio protagonista:¡Liam!.
En esta fiesta no hice animación ni actividades, desplegué toda mi creatividad con los cuentos y rimas para los peques... y también para los adultos que quisieron acompañarnos. Como en las anteriores ocasiones, lo principal era centrarme en los gustos del cumpleañero y desde sus propias inquietudes ofrecer las rimas, cuentos y canciones. Estuvo el Pollo Pepe, que sin saber cómo, vino a parar desde la casa del niño a mi maleta mágica... pudo haber sido su mamá la gallina, o él que quería estar con su amiguito... nunca lo sabremos, porque como ya he dicho... mi maleta es mágica. También vino la ratita presumida, a contarnos su historia de cómo conoció a su marido el ratoncito y algunas canciones cantamos como la del botón de Martín. Uno de los momentos mágicos fue cuando su mamá contó a todos los niños uno de los cuentos favoritos de su peque: ¿A qué sabe la luna?... realmente emotivo para todos, pero especialmente para ella. Y el colofón: el cuento personalizado de Liam ¡Hoy es un día especial!. Mil fotos de todas sus hazañas, sus aventuras, sus amigos y familia, sus aficiones, sus anécdotas... acompañadas de rimas con las que contar la historia de su vida... ¡Qué cara se le quedaba cuando narraba las cosas que le habían sucedido! esa cara de sorpresa como pensando... ¿y tú cómo sabes todo esto?.
Realmente un día especial... ¡Felicidades Liam!
domingo, 1 de julio de 2012
¡Feliz no cumpleaños!
Ayer tuve el honor de participar en una gran fiesta, llena de ilusión y magia... no sólo por los niños, sino por las mamis que la organizaban. Todo pensado al más mínimo detalle para el disfrute de los peques.
Para mi era todo un reto por muchos motivos: la confianza y el cariño hacia los niños homenajeados, el número de participantes en la fiesta, indefinido por momentos pero bastante numeroso, las expectativas de madres y niños que organizaban la fiesta... porque no era una fiesta cualquiera... era una GRAN FIESTA, una ¡FIESTA DE NO CUMPLEAÑOS! y tenía que ser especial.
En primer lugar me reuní con los homenajeados, A. y E., para saber el motivo de la celebración... de sus propias palabras salió esta frase tan esclarecedora: "es una fiesta de no cumpleaños pero en la que pueden haber regalos... o no" jeje... Ambos, por diferentes motivos no habían podido celebrar su cumpleaños, el de 7 años, y sus mamás, con buen criterio decidieron organizarla ahora y que vinieran sus amigos, familiares... etc. En esa reunión supe de los cuentos que más les gustaba, sus colores favoritos, sus canciones, sus actividades, y que les gustaban los caballeros, las princesas y los dragones.
Comenzamos la animación ambientándonos en una corte medieval a través de una historia; yo era un juglar que tenía la labor de entretener al Caballero A. y la Princesa E., pero por diferentes motivos no estaban preparadas ni la armadura del caballero, ni el vestido de la princesa, ni el pequeño dragón que tenían como mascota. Así que necesitaba ayudantes de la corte voluntarios para tal cometido, y claro... no faltaron manos en el aire para pintar con temperas el atrezo que había llevado.
Una vez terminado, como toda fiesta que se precie en la corte, hicimos una baile entre todos los participantes. Evidentemente A. y E. fueron los encargados de guiarnos en las coreografías y además aprovechamos para descargar adrenalina... y acto seguido, tras una bajada de revoluciones, adentrarnos en el mágico mundo de los cuentos y disfrutar con las orejas bien puestas.
Aparecieron Hansel y Gretel, Blancanieves y los siete enanitos y El gato con botas, los cuentos favoritos de los dos protagonistas de la tarde. Mediante libros con desplegables, ilustraciones y voces exageradas, dimos vida a los tres cuentos... incluso los niños contaban las partes que se sabían o los diálogos que recordaban.
Seguimos con una manualidad: elaboración de una marioneta de papel para llevarlo de recuerdo a sus casas. Con folios, colores, tijeras y unos pinchos de madera, cada quién hizo las marionetas que quiso: sirenitas, gatos cósmicos, seres de otro planeta, dibujos de la tele...
Y para finalizar, a petición de la princesa de la fiesta, con el atrezo hicimos un pequeño teatrillo y la casita de madera se convirtió en un castillo, Franklin en un hermoso caballo veloz, y A. y E. en caballero y princesa. La historia la fuimos elaborando los participantes de la fiesta, niños y mayores, cada quien añadiendo una frase al cuento... y tras los besos oportunos, los rescates del castillo y la lucha del dragón, pudimos decir: colorín, colorado... la fiesta así ha terminado.
Gracias a todos los asistentes por la colaboración y la participación, a pesar de ser un grupo muy numeroso la fiesta fue genial y sobre todas las cosas... A. y E. fueron los protagonistas, los importantes, porque no todos los días podemos tener una gran fiesta de no cumpleaños ;)
lunes, 11 de junio de 2012
Preparar su cumpleaños
Siempre he considerado el día de cumpleaños un día especial, importante, para festejar y celebrar. Como dijo una amiga hace muy poco: "es el día en el que llegamos a este mundo, es el día en el que celebramos nuestra llegada y el inicio de nuestra historia".
A lo largo de la vida he conocido personas para las que esa fecha es una más del calendario, no les gusta festejarlo y ese día no es especial. Evidentemente lo respeto... pero yo soy el polo opuesto: ¡¡¡me encantan los cumpleaños!!!
Se acercaba la fecha en la que Juan iba a cumplir los dos años y en mi cabeza fluían muchas ideas para celebrarlo: en un local, en casa, en un sitio exclusivo para eso... no sé... ¡miles de ideas! Lo que tenía muy claro es que quería una fiesta en la que de verdad él fuera el protagonista, celebrando "el comienzo de su historia", con las cosas que más le gusta y la compañía que le agrada, y por supuesto que mamá iba también a sacar lo mejor de sí para ofrecérselo... y ya verán más adelante por qué digo esto.
Llegamos a la cafetería y... ¡ooooh! la canción favorita de Juan de fondo y una enorme pizarra con un mensaje de bienvenida llena de números. Cintas azules y pequeños detalles desde el cariño y las ganas de ver al homenajeado feliz.
Cuando ya habían llegado los niños... ¡tachán! apareció mamá (o sea yo) con la maleta de los cuentos... y como no podía ser menos, hice una pequeña función para todos los pequeñines y en especial para el mío. Al estar entre amigos y familia (para mi el público más difícil) y los nervios por ser el cumple de mi hijo, no puedo valorar la calidad de mi actuación, pero sí que puedo decir que había magia en el ambiente, ojos abiertos esperando saber qué le pasaría a la "Ratita presumida" o al " Elefante despampanante", sonrisas mientras cantamos los "Cinco lobitos" o "Cucú cantaba la rana", bebés atentos a la "Sra. Rana", y a mi pequeño protagonista pendiente a su mamá desde que apareció tocando una campanilla, buscando secretos en la maleta de los cuentos... pero especialmente sorprendido con el cuento final: "Un cuento para Juan", el cuento de la historia de su vida... más de algún asistente compartió esa emoción y más magia, si cabe, se respiraba en el ambiente.
Una vez metidos en faena... ¡pintamos un cartel gigante para el cumpleañero! con ceras, pinceles, dedos... ¡todo pringado! y todos disfrutando.
Y para terminar soplamos las velas de una deliciosa y preciosa tarta de números y chocolate, que dejó a Juan con la boca abierta... ¡para comerse un trozo gigante!.
Gracias a quienes nos acompañaron en este día tan especial y disfrutaron con nosotros de esa magia... realmente nos lo pasamos genial pero sobre todo Juan: sabía que era su fiesta, que era un día importante y que sus amigos vinieron a jugar con él, se sintió querido y arropado hasta tal punto que tuvo sus cinco minutos de gloria de baile en pista... ¡ni yo misma me había imaginado que hiciera algo así!. Estaba cómodo, a su aire, de verdad que es de las pocas veces que le he visto tal grado de euforia... y mira que Juan es de todas todas un niño feliz.
Cómo me dijo otra amiga: "las cosas hechas desde el amor son las que mejor salen"... y en esa sala había mucho amor... porque como también dice el proverbio africano: "para educar a un niño hace falta una tribu entera" y ahí estaba la suya, celebrando el día en el que su historia comenzó.
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