A Florencia y su familia los conocí en los talleres de "Despertar los sentidos", y durante unos meses he podido verla crecer y compartir momentos mágicos con su mamá y su papá.
Ayer la puerta de su casa se abrió para invitarme a compartir su día de cumple... y el brillo de su mirada y su corazón estaban allí, alegres como siempre. Es un honor para mí estar acompañando a las familias en un día tan especial, he escrito en alguna ocasión sobre ello, especialmente si es algo pensado por y para el/la peque... Y ayer era la "fiesta de Flor".
¡Nos lo pasamos genial! Un grupo reducido de amigos y familiares de esta florecilla... Y todos participaron bailando, cantando, pintando, recortando... Disfrutando juntos.
Flor estaba pletórica, y ¡sus papis también!... El corazón de Florencia está llenito de amor de su familia y eso se siente y disfruta en el ambiente.
Gracias de nuevo por dejarme disfrutar del corazón y la alegría de Flor :)
Les dejo unas fotitos del cuento personalizado.
domingo, 10 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Pintar con acuarelas
La pasada semana redescubrí las acuarelas como elemento de juego con los peques, especialmente con Pablo (15 meses) porque aún no las había utilizado. Como casi siempre surgió de casualidad: mientras pintaba las ilustraciones del último cuento, decidieron acompañarme y pintar ellos también.
Anteriormente no me lo había planteado, las veía para utilizarlas con niños de más edad, pero la experiencia me vuelve a sorprender. La facilidad para pintar con varios colores sin que se mezclen entre ellos sino crear un mosaico llamativo, divertido, cosa que con las temperas no sucede por la textura y que a ellos les ha dejado fascinados; el material en sí... ¡agua 95%! (creo que la proporción es mayor) que además se la pongo potable por si lleva a la boca el pincel por lo que apenas existe riesgo de toxicidad; su preparación es bien sencilla: un vaso de agua, papel, pincel y un paño para ir eliminando los restos, que aprovecho para decir salen con total rapidez y no dejan rastro en la ropa, la piel ni enseres. Además he descubierto que Pablo hace trazos con él pincel, cosa que con las temperas no, creo porque se desliza más suave sobre la hoja por no tener grumos ni bolas pastosas, jejeje.
Les dejo algunas fotos para que vean las creaciones de ambos.
Anteriormente no me lo había planteado, las veía para utilizarlas con niños de más edad, pero la experiencia me vuelve a sorprender. La facilidad para pintar con varios colores sin que se mezclen entre ellos sino crear un mosaico llamativo, divertido, cosa que con las temperas no sucede por la textura y que a ellos les ha dejado fascinados; el material en sí... ¡agua 95%! (creo que la proporción es mayor) que además se la pongo potable por si lleva a la boca el pincel por lo que apenas existe riesgo de toxicidad; su preparación es bien sencilla: un vaso de agua, papel, pincel y un paño para ir eliminando los restos, que aprovecho para decir salen con total rapidez y no dejan rastro en la ropa, la piel ni enseres. Además he descubierto que Pablo hace trazos con él pincel, cosa que con las temperas no, creo porque se desliza más suave sobre la hoja por no tener grumos ni bolas pastosas, jejeje.
Les dejo algunas fotos para que vean las creaciones de ambos.
sábado, 26 de enero de 2013
Su historia en un cuento
Llevo tiempo rondando publicar una entrada exponiendo las valiosas cualidades que a mi juicio tienen los cuentos como herramienta para acompañar las emociones de l@s niñ@s, y no tan niños, y ésta no es esa entrada, pero sí toca una parte interesante: hacerles protagonistas de su propia aventura.
No tiene por qué ser un día señalado o una acción extraordinaria para regalarle a su imaginación y a sus oídos una historia pensada por y para ellos, en cualquier momento y hecho cotidiano existe una posibilidad de brindarles esa oportunidad. Narrar cada suceso, recrear sus conversaciones o destacar las cosas con las que más se han divertido durante la jornada es uno de los mejores cuentos antes de dormir. Reconectar con las experiencias y emociones de ese día, acompañar sus sensaciones y aprendizajes... Un grato momento.
En ocasiones podemos creernos faltos de creatividad, capacidad de narración oral, incluso con poca gracia, y con ello caer en la creencia de que por esa u otras cuestiones similares nuestro relato no será suficientemente bueno para divertirles o para emocionales... Cuándo posiblemente para ellos, el hecho de sentirse protagonista en clave de cuento en boca de su madre/padre, es el conjunto perfecto, sin más adorno ni sobrecarga, sencillo, cercano y humano... Como lo son nuestros pequeños... Como merece ser su historia.
Acompaño el texto con unas imágenes del cuento que había preparado para un peque que celebró ayer su cumpleaños y que tuvo la suerte de contar con una historia sencilla, tierna, pensada para él... Durante todo el relato no dejó de sorprenderse por cada detalle que coincidía con sus gustos, su vida, sus pasiones... Como la patineta o los bizcochos de Lomo Magullo...gracias a sus papis por dejarme inventar :)
No tiene por qué ser un día señalado o una acción extraordinaria para regalarle a su imaginación y a sus oídos una historia pensada por y para ellos, en cualquier momento y hecho cotidiano existe una posibilidad de brindarles esa oportunidad. Narrar cada suceso, recrear sus conversaciones o destacar las cosas con las que más se han divertido durante la jornada es uno de los mejores cuentos antes de dormir. Reconectar con las experiencias y emociones de ese día, acompañar sus sensaciones y aprendizajes... Un grato momento.
En ocasiones podemos creernos faltos de creatividad, capacidad de narración oral, incluso con poca gracia, y con ello caer en la creencia de que por esa u otras cuestiones similares nuestro relato no será suficientemente bueno para divertirles o para emocionales... Cuándo posiblemente para ellos, el hecho de sentirse protagonista en clave de cuento en boca de su madre/padre, es el conjunto perfecto, sin más adorno ni sobrecarga, sencillo, cercano y humano... Como lo son nuestros pequeños... Como merece ser su historia.
Acompaño el texto con unas imágenes del cuento que había preparado para un peque que celebró ayer su cumpleaños y que tuvo la suerte de contar con una historia sencilla, tierna, pensada para él... Durante todo el relato no dejó de sorprenderse por cada detalle que coincidía con sus gustos, su vida, sus pasiones... Como la patineta o los bizcochos de Lomo Magullo...gracias a sus papis por dejarme inventar :)
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